Cuando algunos activistas y chefs estadounidenses empezaron a atacar el agua embotellada como una forma de desperdiciar recursos y contribuir al calentamiento global, los fabricantes de bebidas no se preocuparon demasiado, en parte, por la gran cantidad de consumidores que toman agua como una alternativa saludable y chic a las gaseosas.
Sin embargo, las cosas han comenzado a cambiar. Despu+¬s de meses de cobertura por parte de los medios locales, comunicados de prensa e incluso una resoluci+¦n emitida por una conferencia de alcaldes de EE.UU., la cual ped+¡a investigaciones sobre el impacto de las botellas desechadas en el sector sanitario de sus pueblos y ciudades, la industria de bebidas est+í incrementando sus esfuerzos para promover el reciclaje y el uso de m+ís pl+ístico reciclado en sus botellas de gaseosa, agua, jugo y t+¬. Algunas compa+¦+¡as incluso est+ín cambiando la composici+¦n de sus contenedores para reducir la cantidad de pl+ístico.
Coca-Cola Co., que posee una participaci+¦n del 36% en EE.UU. del negocio de US$ 106.000 millones al a+¦o de las bebidas no alcoh+¦licas listas para el consumo, asegura que planea construir una planta que recicle hasta 2000 millones de botellas de medio litro al a+¦o. Esto equivale a 12% del volumen de reciclaje de botellas pl+ísticas en EE.UU.
La empresa, con sede en Atlanta, no revel+¦ d+¦nde construir+í la planta ni cu+índo iniciar+í sus operaciones, pero ya ha invertido US$ 41 millones en plantas de reciclaje en M+¬xico, Australia, Austria, Filipinas y Suiza.
Mientras que los ambientalistas dicen que estas medidas son insuficientes para romper la adicci+¦n de las empresas al pl+ístico, este problema de relaciones p+¦blicas est+í forzando a la industria a aceptar compromisos como leyes que la obligan a pagar dinero por el reciclaje de latas y botellas.
Una de las principales razones por la que las empresas est+ín montando un contraataque a la ola de publicidad negativa es que el agua embotellada es vista como la respuesta a la ca+¡da del consumo de gaseosas. El agua embotellada tiene una participaci+¦n de mercado del 17% en EE.UU., frente a un 66% de las gaseosas, seg+¦n Beverage Digest, una publicaci+¦n de la industria. Sin embargo, el volumen de agua embotellada subi+¦ 11% en la primera mitad de 2007. El volumen de gaseosas cay+¦ 5,9 por ciento.
El auge del agua embotellada ha incrementado el apetito de la industria por el pl+ístico. La demanda por Politereftalato de etileno, conocido como PET por sus siglas en ingl+¬s, es especialmente alta debido a que puede costar hasta 50% menos que el pl+ístico nuevo.
Para evitar que el gobierno estadounidense intervenga, las empresas tienen que mostrar se+¦ales constantes de su intenci+¦n de cambiar. Coca-Cola y Pepsi han reducido la cantidad de pl+ístico en sus botellas de gaseosa, las cuales son m+ís pesadas que las de agua para preservar la carbonataci+¦n. Scott Vitters, director de empaque sostenible de Coca-Cola, asegura que la empresa eliminar+í 45,3 millones de kilos de pl+ístico de varios de sus productos en EE.UU. este a+¦o.
Pepsi, que obtiene cerca del 10% del PET que usa en EE.UU. de materiales reciclados, afirma que ha reducido la cantidad de pl+ístico en sus botellas de medio litro marca Aquafina en cerca de 40% desde 2002. Un vocero indica que la empresa trabaja en una versi+¦n a+¦n m+ís ligera. A su vez, Nestl+¬, tambi+¬n introdujo botellas m+ís livianas a estos mercados.
Por Betsy McKay
The Wall Street Journal