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Un bi+¦logo dio la alarma. Tom+¦ muestras de agua en la represa del r+¡o Aranjuez, de Matagalpa, y para su asombro encontr+¦ seis tipos de venenos diferentes en el l+¡quido que los lugare+¦os utilizan para consumo dom+¬stico.
El agua que baja del r+¡o en la reserva silvestre del Cerro Arenal, contiene agroqu+¡micos de los llamados GÇ£malditosGÇ¥ que podr+¡an provocar enfermedades severas como c+íncer en diversos +¦rganos o, en el peor de los casos, la muerte.
Las autoridades de Matagalpa ya fueron advertidas, pero hasta ahora tratan de apaciguar a la gente en un intento por evitar que el tema de contaminaci+¦n explote y se les escape de las manos.
A partir de la muestra de agua de esa GÇ£represa bonitaGÇ¥ que tom+¦ el bi+¦logo Gustavo Adolfo Ruiz, se conoci+¦ que el r+¡o Aranjuez pose+¡a seis sustancias consideradas entre las m+ís t+¦xicas del mundo: DDE (derivado del DDT), Endr+¡n, Dieldr+¡n, Lindano, Heptacloro y Heptacloro-ep+¦xido. -+C+¦mo llegaron esas sustancias prohibidas en el mundo a una reserva natural?
La fuente est+í contaminada. Los +¡ndices son m+¡nimos, pero estos agroqu+¡micos tienen una caracter+¡stica enemiga de los seres que logran ingerirlos a trav+¬s de alimentos o l+¡quidos: se alojan en la grasa y se acumulan. Y para mayor desgracia, una vez que se consumen no son liberados f+ícilmente ni siquiera por la orina. Muchos los cre+¡an extintos en el pa+¡s, pero todo parece indicar lo contrario.
GÇ£Eso me asust+¦GÇ¥, dice Ruiz. GÇ£Son peligrosos, altamente t+¦xicos. Aunque est+ín en el agua no se disuelven f+ícilmenteGÇ¥. -+C+¦mo llegaron esos agroqu+¡micos prohibidos a la reserva? La respuesta tiene una pizca de especulaci+¦n y otro tanto de antecedentes.
Para la bi+¦loga Valeria Delgado, del Centro para la investigaci+¦n en recursos acu+íticos de Nicaragua (Cira-Unan), GÇ£cuando uno encuentra concentraciones altas (de agroqu+¡micos) en un cuerpo de agua, es porque son de uso reciente, dependiendo del tiempo de vida que tiene cada uno de esos plaguicidasGÇ¥.
Podr+¡a ser que adem+ís de utilizar esos plaguicidas, los productores a+¦n mantienen la pr+íctica de lavar las bombas de fumigaci+¦n en el propio r+¡o y quiz+ís en el momento que el bi+¦logo Gustavo Adolfo Ruiz obtuvo sus muestras, haya ocurrido una situaci+¦n similar.
Sin embargo, un an+ílisis del a+¦o 2005, realizado en sedimento de la misma zona de Aranjuez, refuerza la contaminaci+¦n y el uso de estos qu+¡micos conocidos como la GÇ£docena malditaGÇ¥ en la reserva.
GÇ£Yo tom+¬ esa muestra el 13 de marzo (2007). Buscando en la bibliograf+¡a, encontr+¬ que el 1 de diciembre del 2005, una investigadora que se llama Silvia Elena Hern+índez, tom+¦ agua del mismo lugar y adem+ís tom+¦ muestras de sedimentosGÇ¥, recuerda Ruiz.
La diferencia entre una muestra de agua y otra de sedimentos es que esta +¦ltima demuestra una contaminaci+¦n que viene de hace mucho tiempo.
Comparando los resultados, Ruiz conoci+¦ que la concentraci+¦n de DDE, un derivado del famoso DDT, se hab+¡a triplicado desde el 2005.
GÇ£Quiere decir que hay algo que lo incrementa. Todav+¡a est+í a nivel de trazas (concentraci+¦n apenas detectable), pero estamos a tiempo para rectificar una situaci+¦n peligrosa. No hay ninguna raz+¦n para esperarGÇ¥, reclama Ruiz.
En Matagalpa, las autoridades recibieron la noticia por rebote. El bi+¦logo, alarmado por los resultados del an+ílisis, hizo lo que considera su GÇ£deber ciudadanoGÇ¥. Present+¦ copia del an+ílisis de laboratorio ante el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), en Managua. Tambi+¬n inform+¦ a la Alcald+¡a de Matagalpa y a la Procuradur+¡a Ambiental.
GÇ£Los resultados eran para alarmarse. El Alcalde de Matagalpa dec+¡a que se suspendiera el abastecimiento. Pero se hicieron los muestreos (otra vez) y no era tan as+¡. Lo que pasa es que de repente puede haber una descarga (de agroqu+¡micos) por alguien que lav+¦ bombas de mochila, a lo mejor en ese momento el muchacho hizo el muestreo y los resultados salieron disparadosGÇ¥, comenta Gladis Palacios, responsable de la unidad de promoci+¦n empresarial de la empresa Aguadora de Matagalpa (AMAT) y coordinadora la Comisi+¦n Ambiental Municipal.
El delegado del Marena en ese municipio, Abdul Mayorga, califica como GÇ£muy escandalosoGÇ¥ el informe realizado por el bi+¦logo que trabaja con organizaciones que luchan contra los agroqu+¡micos y los transg+¬nicos en Nicaragua (Rapal-LA/Gpae).
GÇ£Incluso, en la delegaci+¦n vimos que no fue lo m+ís adecuado que se haya ido para Managua, habiendo una delegaci+¦n aqu+¡GÇ¥, dice Mayorga.
GÇ£La ministra (Amanda Lor+¡o en aquel entonces) nos orient+¦ una serie de cuestiones y nosotros hicimos los estudios. La parte donde +¬l tom+¦ las muestras, es la parte donde cae todoGÇ¥, agrega el delegado.
La versi+¦n del delegado del Marena en Matagalpa es que estos agroqu+¡micos se diluyen en el agua y as+¡ GÇ£se va haciendo mucho m+ís bajo el efecto. Nosotros le exigimos a la empresa Amat que hiciera (estudios) no s+¦lo de agua, sino de subsuelo, de (plaguicidas) organo-clorados, organo-fosforados y carbamatos, y resulta que estaban por debajo de lo permisibleGÇ¥.
El detalle que no contempla Mayorga es que, seg+¦n los bi+¦logos, los efectos de estos plaguicidas ocurren de manera similar a lo ocurrido con el nemag+¦n, en el occidente del pa+¡s. Los enfermos aparecen con el tiempo.
-+Y si aparecen en el an+ílisis, significa que los agroqu+¡micos todav+¡a se usan? GÇ£No, no se est+ín utilizando del todo. Nosotros como Marena somos dur+¡simos, bueno, a partir del 1 de abril para ac+í, bajo mi responsabilidad en esta administraci+¦n. Yo he sido en ese aspecto muy inflexible y no s+¦lo en el +írea protegida del Arenal, sino en las doce que corresponden a Matagalpa. Si est+ín en las +íreas protegidas vamos a abrir procesos administrativos, ya todos est+ín advertidos, sobre todo en Arenal, hemos hecho infinidad de reunionesGÇ¥, contesta Mayorga.
Sin embargo, los especialistas en la materia no opinan igual. La bi+¦loga Valeria Delgado expone que se ha analizado la presencia de estos plaguicidas organo-clorados o compuestos org+ínicos persistentes en el cuerpo humano.
GÇ£Se han hecho estudios en leche materna, en sangre, en tejido adiposo, en grasa, de ciertos plaguicidas espec+¡ficos como el DDT, el Toxafeno, los metabolitos del DDT y se ha encontrado la presencia de ellos en el cuerpo humano y, digamos que de la proporci+¦n del contaminante que est+í siendo transportado en el agua en cierto momento, cuando uno ingiere esa agua, un porcentaje que no se puede especificar porque tal vez no hay un estudio detallado, es lo que se va acumulando en el organismoGÇ¥, explica Delgado.
Algunas de esas sustancias podr+¡an ser eliminadas a trav+¬s de la orina, GÇ£pero no sabemos qu+¬ proporci+¦n se elimina. Tambi+¬n es m+ís f+ícil en algunos casos que sean eliminados del cuerpo a trav+¬s de la leche maternaGÇ¥, explica Delgado, lo que significa una contaminaci+¦n en cadena, de madre a hijo.
GÇ£El agua nace de las monta+¦as de arriba de la reserva. Nos han dicho que no utilicemos endosulf+ín (en los cultivos), pero -+qui+¬n no conoce el olor a endosulf+ín? Ese es uno de los qu+¡micos m+ís altos, tarda a+¦os en disolverse. En las cooperativas que estamos nosotros se ha prohibido, todo lo que es la docena sucia no se puede usarGÇ¥, cuenta Jos+¬ Ram+¦n Jarqu+¡n, inspector interno de Biolatino, una compa+¦+¡a nicarag++ense especializada en la certificaci+¦n de caf+¬ org+ínico en el sector de Aranjuez.
La docena sucia o docena maldita son 12 sustancias que fueron presentadas en el Convenio de Estocolmo auspiciado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en el a+¦o 2001.
El prop+¦sito era eliminar esos productos a nivel global en un plazo de 25 a+¦os. En el a+¦o 2002, 151 pa+¡ses adquirieron el compromiso, entre ellos Nicaragua, y posteriormente la lista se agrand+¦ a 17 qu+¡micos, de los cuales seis ya fueron registrados en el agua de Aranjuez.
Pero lejos de alarmarse, el inspector Jarqu+¡n da una excusa que parece com+¦n entre los productores de la zona. GÇ£Aqu+¡ s+¦lo los convencionales (fincas no certificadas) son los que usan la docena (maldita) completa, ellos dicen que no la utilizan, pero como eso tiene un olor que dura hasta ocho d+¡as en el ambienteGÇ¥, es dif+¡cil negarlo.
En efecto, en nuestro recorrido por Aranjuez, logramos percibir un olor entre lo t+¦xico y lo podrido. GÇ£Eso son los agroqu+¡micosGÇ¥, nos dijo Jarqu+¡n.
GÇ£La vez pasada vinieron unos a inspeccionar el r+¡o y encontraron (qu+¡micos), pero qu+¬ pasa, aqu+¡ siembran hortalizas, ah+¡ no m+ís al otro lado, y para el repollo se usan productos pesados como Vertimec. El endosulf+ín no lo tiran (usan) porque no les combate las plagas. Usan productos m+ís pesadosGÇ¥, comenta el supervisor general de la empresa Helechos de Nicaragua (Nicafer), Irvin Flores.
Y as+¡ son las respuestas de los dem+ís productores de la zona, el que tiene la culpa es el de la finca vecina.
La comunidad de Aranjuez est+í a 143 kil+¦metros de la capital, entre los departamentos de Jinotega y Matagalpa. Sus pobladores se dedican a trabajar la tierra y entre las actividades que se practican, se cultivan flores, helechos, caf+¬ y hortalizas.
Helechos de Nicaragua es una de las fincas m+ís criticadas por sus vecinos. Algunos prefieren quedar en el anonimato por miedo a represalias, pero afirman que la contaminaci+¦n viene de ah+¡ y que la mayor prueba es que sus cultivos est+ín a la orilla del r+¡o Aranjuez en un trecho previo a la represa que bombea el agua para potabilizarla y abastecer a por lo menos la mitad de la poblaci+¦n en la +¬poca m+ís seca del a+¦o.
Irvin Flores dice que GÇ£en los tiempos pasados, cuando hab+¡a otros mandos, otros due+¦os de aqu+¡, utilizaban qu+¡micos bastante, pero desde que lo declararon +írea protegida, se dej+¦ de usar. Todo esto era una finca donde sembraban papa, repollo, zanahoria, todo eso, pero eso era antes, hace m+ís de diez a+¦osGÇ¥.
Ahora, la finca de 18 hect+íreas es utilizada para el cultivo de helechos cuero, que se exportan a Costa Rica.
En esta nueva administraci+¦n, Flores asegura que no usan ning+¦n tipo de fungicida. GÇ£De ninguna formaGÇ¥. El compuesto que manipulan es uno que llaman 12-30-10 (nitr+¦geno, f+¦sforo y potasio). Y aunque en las instalaciones de la finca hay un cuarto con un letrero que dice GÇ£Bodega de agroqu+¡micosGÇ¥, el supervisor sostiene que lo +¦nico que almacenan ah+¡ es tricoderma, GÇ£para matar hongos. Lo hacen en la universidad de Le+¦nGÇ¥, dice. Lamentablemente, no logramos constatar la informaci+¦n, debido a que Flores dijo no tener las llaves de la bodega.
Juan de Dios Molina, gerente de extensi+¦n del Instituto Nicarag++ense de Tecnolog+¡a Agropecuaria (Inta), explica que el tipo de agroqu+¡micos encontrados en Aranjuez son producto de los GÇ£errores que cometemosGÇ¥.
Y GÇ£son tan persistentes en el suelo que todav+¡a siguen apareciendo en las hortalizas y en la fauna, aunque se hayan ocupado hace 15 +¦ 20 a+¦os. Lo que se consume va a la leche y luego al beb+¬. Tal vez todos esos residuos (de agroqu+¡micos) dejen de aparecer en unos 200 a+¦osGÇ¥, vaticina.
Por su parte, el Ministerio de Agricultura, a trav+¬s de Sanidad Vegetal, est+í impulsando campa+¦as, prohibiendo y restringiendo el uso de agroqu+¡micos.
La Comisi+¦n Ambiental Municipal realiz+¦ recientemente una requisa en la zona urbana, pero no lograron encontrar ni rastros de la docena maldita.
Para Gustavo Adolfo Ruiz es injustificable que un productor diga que no est+í usando los agroqu+¡micos prohibidos, cuando en realidad alguien lo est+í haciendo.
GÇ£Pero es que no se debe ni usar para eso porque es un +írea silvestre protegida. Hay una Ley de delitos ambientales, se est+í transgrediendo el manejo de esa +írea protegidaGÇ¥, enfatiza Ruiz.
Y agrega que, a pesar que Marena se conf+¡a en que los resultados marcan la presencia de agroqu+¡micos por debajo de lo permisible, GÇ£no hay l+¡mites permisibles para la docena maldita. Para la docena maldita hay una obligaci+¦n pol+¡tica y moral de eliminarlos por completo porque son bioacumulables. Llega un momento en que ya rebasan el l+¡mite permisible, si es que existe. El problema es que de esa agua tambi+¬n beben los pollos, las vacas, se contaminan, nosotros tomamos de esa leche y comemos de esa carneGÇ¥.