Bebidas saludables, arma para vender más
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Ante el aumento de precios en insumos, la disminución del consumo de bebidas carbonatadas y el impacto de las nuevas disposiciones fiscales, las embotelladoras están diversificando sus productos para mantener sus niveles de rentabilidad.
Entre las opciones que ya están en el mercado se encuentran aguas solas o de diferentes sabores, con poco gas, energéticas, incluso bebidas consideradas saludables como, de soya, té, aguas ligeras y jugos.
Los costos de operación de las refresqueras se incrementaron en promedio 6 por ciento en 2007, mientras que las ventas registraron una desaceleración en su ritmo de crecimiento, al pasar de 6 por ciento observado en 2006, a 3 por ciento del año pasado.
El aumento en los costos se derivó principalmente de mayores precios en insumos, como el PET, con 25 por ciento, y de entre 6 y 8 por ciento en edulcorantes.
Según un estudio de Nielsen, 70 por ciento del consumo de bebidas no alcohólicas en México es de refrescos, mientras 30 por ciento restante es de las consideradas saludables. Los mexicanos beben 150 litros de refresco al año y 105 de ellos son de bebidas de cola.
Según Ajegroup, el mexicano toma 14 litros anuales de bebidas saludables. En el caso de los jugos y néctares, bebe 7 litros anuales y es un mercado que prevé un crecimiento anual de entre 10 y 15 por ciento.
Alfredo Paredes, director corporativo de Ajegroup, el embotellador de Big-Cola, explicó que las modificaciones fiscales pegarán a toda la industria, por lo que el sector tendrá que ofrecer a la población nuevos productos alternativos, como son el agua en botella y los jugos.
“En la medida que se afecta el bolsillo de la economía familiar, las amas de casa buscan alternativas, y algo que castigan es el refresco”, indicó Paredes.
Para este año la principal preocupación de los productores es el incremento en los precios de insumos y materias primas que representan aproximadamente 45 por ciento de los costos consolidados. Éstos incluyen alzas, por ejemplo, en las cotizaciones de la alta fructosa de jarabe de maíz y las resinas de PET, cuyo costo está asociado al aumento de 60 por ciento en los precios del petróleo” observado durante 2007, señala un análisis de Santander Casa de Bolsa sobre Arca, una de las embotelladoras de productos de Coca-Cola.
También menciona un segundo incremento extraordinario en los precios de los concentrados programado para este mes de enero por The Coca-Cola Company (el primero fue en enero de 2007).
Respecto a este tema, Coca-Cola de México no quiso hacer comentarios, pero según Santander, los costos de los concentrados de The Coca-Cola Company son
parte de un incremento extraordinario a plazo de tres años que comenzó en 2007.
Para Grupo Continental (Contal), Santander Casa de Bolsa prevé para 2008 los mismos retos de otras embotelladoras y añade el “deslucido gasto en consumo en México”.
Alfredo Paredes, de Ajegroup, dijo a MILENIO que la principal presión será la miscelánea fiscal, que si bien no tiene un impacto directo en los refrescos, sí representa incrementos indirectos en el transporte, y eso tendrá un efecto en el mercado de bebidas en su conjunto.
Las estrategias
Para Ajemex, la inversión en tecnología de preforma les genera ahorros de entre 15 y 17 por ciento del producto final, y a otras empresas el costo es de 18 o 20 por ciento.
Su tecnología en azúcar les permite transformarla en líquida, ahorrando costos, energía y se puede ampliar la capacidad de sabores y mezclas.
En el tercer trimestre del 2007, Arca lanzó Manzana Lift, Fanta y Fresca Zero; Fresca 3 litros NR en algunas ciudades del noroeste; Coca-Cola light sin cafeína en lata de 12 onzas, en Monterrey.























