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Se acerca el día en que los residentes de Miami-Dade tomaremos agua residual reciclada que superará en pureza a la que hoy sale del grifo, de acuerdo a John Renfrow, Director del Departamento de Aguas y Alcantarillado.
En la Planta Sur del Tratamiento de las Aguas, cerca de la Marina Black Point y el vertedero acuífero del sur del condado, Renfrow mostró el procedimiento que se empleará en el proyecto piloto, que utiliza diversos filtros de arena, ósmosis inversa y desinfección a través de rayos ultravioleta y peróxido, que sirve como desinfectante.
La planta, una vez ampliada y finalizada en el 2014, se convertirá en una de las más grandes de la nación, “con la más alta tecnología que se puede conseguir”, dijo Renfrow.
El agua, una vez reciclada, será vertida al manto acuífero para mezclarse con las fuentes naturales, y ser entonces distribuida a los usuarios. El funcionario explicó que los filtros funcionan como si se tratara de coladores, cada vez más finos, y luego inicia el proceso químico para completar la delicada tarea.
Las aguas residuales provienen de las lavadoras, lavamanos, inodoros, etc., pero de acuerdo a Renfrow la limpieza que se lleva a cabo es “perfecta”, y el agua resultante “tiene más pureza que la del grifo”.
A partir del 2014 el proyecto servirá a la parte sur de Miami-Dade, y en etapas posteriores se ampliará hasta abarcar todo el condado. La inversión, entre 2009 y 2014, será de $350 millones, y producirá 30 millones de galones de agua reciclada cada día.
Carlos Giménez, comisionado de Miami-Dade, dijo que entre 5 a 10 años este tipo de agua, combinada con la del manto acuífero, será la que todos tomaremos. Giménez informó que actualmente el condado consume 25 millones de galones diarios menos de lo que se estimaba,debido a las medidas de austeridad y la nueva conciencia de los residentes para conservar los recursos.
La comisionada Natacha Seijas, unas de las impulsoras del proyecto desde hace dos años, dijo que “tenemos un compromiso muy serio, en el cual el condado protege los Everglades, que es un tesoro. Tenemos mucho de qué estar orgullos, nuestra agua purificada vale más que una moneda de oro”.
Carlos Álvarez, alcalde Miami-Dade, calificó el proyecto como “otro ejemplo de cómo en el gobierno del condado hacemos cosas, no necesariamente glamorosas, pero que nos aseguran que tengamos un futuro positivo.”
El comisionado Dennis Moss, exhortó a los medios de comunicación “para hablar de algunas de las buenas cosas que hace el gobierno del condado, donde todos tratamos de hacer una diferencia”.